En ésta entrada vamos a explicar un ejercicio práctico y muy útil para gestionar y controlar las emociones, recuperando el control de tu vida. Vas a aprender una pequeña rutina matinal para qué tomes las riendas de tu estado emocional. Así recuperarás tu motivación y comenzarás la jornada para que puedas cumplir tus objetivos, consiguiendo bienestar y plenitud. 

1. Posees todo el poder para poder manejar y controlar las emociones

Tienes que internalizar el siguiente mensaje “tienes el control de tu estado emocional“. La emoción es como un músculo. Todas las emociones qué sientes se pueden entrenar. Sí quieres sentir un tipo concreto de emoción, tienes que ejercitarlo. ¿Conoces personas en tú entorno qué suelen estar animadas, contentas y alegres? ¿Que pocas veces las encuentras con un mal estado de ánimo?. ¡Claro que existen!. Con toda seguridad, a ese tipo de personas, también les ocurren cosas desagradables. Como les ocurre a todas las personas, se sienten mal y pueden tener ansiedad por determinadas circunstancias que les ocurren pero enseguida retoman el control emocional y vuelven a estar motivados y centrados para conseguir sus objetivos. 

1.1. Conecta con el estado emocional que necesites

Este tipo de personas poseen la habilidad de tener un rápido acceso a un estado emocional positivo. Es como si hubieran creado una autopista. Pueden conectar con ese estado emocional cuando lo necesitan. Cogen la carretera adecuada y se conectan con esa emoción.  Tienen esa ruta muy entrenada. Poseen una conexión directa con esa emoción. En  cambio, existen otro tipo de personas qué están acostumbradas a estar triste, al malestar y al sufrimiento. Tienen creada una autopista para esa sensación. Y casi sin querer, se conectan a ella con toda rapidez. Este tipo de personas le cuesta mucho conectarse a un estado emocional positivo, porque en lugar de una autopista tiene un caminito pequeño lleno de obstáculos que les pone muchas dificultades para conectar con esa determinada emoción. ¿Por qué?. Porque casi nunca transitan en esa ruta. No han creado una ruta directa para alcanzar esa emoción con rapidez. Se encuentran enganchados en una ruta llena de obstáculos y dificultades. 

La emoción es como un músculo. Cuanto más lo entrenas más fuerte va estar. Al estar mas ejercitado, conseguirás tener más facilidad de acceder a ese estado emocional que buscas

¿Qué ocurriría si esta persona qué se encuentra triste y cabizbaja, día tras día empezará a conectar con la emoción de la alegría? Estaría entrenando y ejercitando esa emoción esa emoción. Como si estuviera en un gimnasio. Poco a poco, ese camino qué le cuesta, empezará a ensancharse. Y hacerse cada vez más grande . Hasta convertirse en una autopista que le de acceso con rapidez a esa emoción que te gustaría sentir.

2. Puedes acceder al estado emocional qué tú quieras 

Como hemos explicado, las emociones son como un músculo. Para acceder a ellas de forma rápida hay que entrenarlas y ejercitarlas. Para ello es necesario trabajar tres factores:

2.1 Modifica tú postura corporal para controlar las emociones

Sentir una u otra emoción, también depende de qué posición tenga tu cuerpo. Por ejemplo, cuando te sientes desanimado, sin esperanza, qué nunca vas a conseguir tus objetivos, ¿Cómo es tú posición corporal ? Tu cuerpo y tu cabeza mira hacia abajo. La posición de los hombros igual. Respiras superficialmente, con miedo.

Sin embargo, cuando te sientes imbatible, cuando sí o sí vas a cumplir tus objetivos, ¿Cómo es tu posición corporal? Sonríes, es inevitable qué te encuentres contento, la respiración es más profunda, más tranquila. Tu cuero y tu cabeza están erguidos. Tú pecho también. Tus hombros están hacia atrás. Tu postura corporal es radicalmente diferente a cuando te encuentras inseguro e incómodo. El  circuito mente, emociones y cuerpo es uno. Cuando cambias tu cuerpo y lo colocas con una buena postura corporal, tus emociones también se cambian Está comprobado científicamente. Es un proceso neurobioquímico. Cambia tu fisionomía para empezar a modificar lo que sientes

Cuando cambias tu postura corporal tus emociones también se cambian Está comprobado científicamente. Cambia tu fisionomía para empezar a modificar lo que sientes

2.2 Cambia tu foco mental para gestionar tu estado emocional

Al igual que tu postura es importante, también lo es donde colocas tu atención. Si te centras en lo negativo, en las cosas dañinas qué pueden ocurrir hoy, en las cosas qué no hice bien ayer , tu estado emocional sera negativo. Deja de prestar atención  a la parte más negativa de la vida. Si lo haces, poco a poco te vas a ir sintiendo mal. Tu estado emocional, tu respiración, tu postura corporal va a cambiar. Te vas a sentir perdido y con sufrimiento. En cambio si me centro en lo positivo, en aquello que me gustaría conseguir, agradeciendo a la vida todo lo que tengo, entonces ya estoy cambiando mi estado foco y por tanto mi estado emocional. Si lo haces, cada vez te encontrarás mas cerca de controlar las emociones. 

No se trata de fingir que todo va bien, hacer como que no ocurre nada mirando hacia otro lado. Todas las personas atraviesan por malos momentos y dificultades. Se trata de ser agradecido por todo lo que tienes y potenciar tus fortalezas y capacidades 

2.3 Transforma tu lenguaje para controlar las emociones

Pon atención a las palabras qué utilizas día a día. En función de las palabras que utilices, te vas a empoderar más o menos. Sí sueles utilizar palabras cómo “Es muy difícil que lo consiga” o “Vaya bodrio de día qué me espera”, potenciarás sin darte cuenta un estado emocional negativo y de malestar. 

La emoción es como un músculo. La clave es qué cada día entrenes ese músculo. Qué cada día sientas esa emoción qué tú quieres experimentar en tú vida. Al trabajar esa emoción concreta todos los días, crearas una conexión fuerte y rápida para acceder velozmente a ese estado emocional cuando tú quieras

Aprende a controlar las emociones

Aprende a controlar las emociones – el poder para poder gestionarlas y manejarlas esta en ti

3. Ejercicio práctico para entrenar, gestionar y controlar las emociones. 

El primer paso es escoger una emoción. te propongo que selecciones la confianza. La seguridad, la fe, la esperanza de qué vas a conseguir y cumplir un determinado objetivo. Imagínate qué tienes en mente un objetivo pero dispones de mucha confianza en que lo vayas a conseguir. Tu confianza del 0 al 10 de que lo vas a lograr es un 4. ¿Cómo crees que condicionara esa creencia a la consecución de la meta? Pues muy poca. No tiene fe ni esperanza en que lo vayas a conseguir y poco a poco te vas desmotivando. Vas dedicando poco esfuerzo y tiempo a conseguirlo. Sin embargo, si tu nivel de creencia  de qué si vas cumplir ese objetivo fuera un 9, dedicaras mucho mas energía, tiempo y recursos para lograrlo. Crees que esta en tu mano conseguirlo y vas a por ello.  Todo porque tienes la creencia de lo vas a conseguir .

¿Cómo puedes hacer para qué cada mañana conectes con esa emoción de confianza, de que vas a cumplir y lograr tu objetivo? 

3.1. Escucha y canta una canción con energía y positividad para conseguir controlar las emociones 

Cuando te levantes por la mañana se consciente de la postura corporal que estas manteniendo. Mírate al espejo y hazte preguntas: ¿cómo estoy respirando? ¿cómo respiro cuando tengo seguridad y certeza en mi? ¿Cómo es mi mirada ? ¿Cuál es mi posición corporal ? ¿Cómo están mis hombros, mi pecho?

Crea y construye ese lenguaje corporal de absoluta confianza. Incluso hazlo de forma exagerada. Realiza movimientos de éxito. Verbaliza en alto y con energía: “Sí, lo voy a conseguir”

Primera acción: modificar tu lenguaje corporal.  Una muy buena manera para conectar tu cuerpo con una buena actitud, es cantar y escuchar una canción que te guste. Que te transmita energía y confianza. Una canción qué te haga sentir  emociones de éxito. Sentimiento de que lo vas a conseguir. Escoge una canción para crear ese anclaje y asociarlo a un momento de certeza. Escucha la canción, cántala, bailala. Sintoniza con esa emoción de confianza y seguridad. El poder está dentro de ti.

3.2. Imagínate que lo vas a lograr. Visualizate con el objetivo conseguido.

Mientras cantas la canción que te gusta, que te carga de energía y positividad, visualiza que has logrado tu meta. Enfoca tu atención en “ya he conseguido este objetivo. Imagínate la escena cuando ya lo has logrado, cuando ya has cumplido tu meta.

Te encuentras escuchando y cantando la canción que te gusta. Qué te te hace sentir fuerte y con energía. Que te empodera. Habrás logrado alinear tu postura corporal del “ya lo tengo “ y estarás también con el foco de “ya he cumplido ese objetivo “.

3.3 Escribe afirmaciones positivas que te empoderen – controlar las emociones

Escribe en un papel cinco razones por qué sí o sí vas a cumplir tu objetivo. Mientras estás con la  música, con el lenguaje corporal de confianza,  puedes repetir con fuerza cada una de esas razones. Por ejemplo: Voy a cumplir mi objetivo porque en el pasado he cumplido cosas más difíciles. Voy a conseguir mi meta porque tengo a estas personas que me van a ayudar a lograrlo. Tengo los recursos, las capacidades y las habilidades para conseguirlo. Merece la pena el esfuerzo y lo voy a lograr. 

La idea es sentir la emoción de confianza para cumplir tus objetivos. El día uno te va a costar conectar con esa emoción o incluso puede ocurrir que no lo consigas. A medida que vayan pasando los días y sigas realizando el ejercicio, conseguirás conectar con la emoción de confianza con mas fuerza y facilidad.  Cada vez será más sencillo sentir esa emoción de fe, de esperanza. Cada vez te encontrarás mas cerca de controlar las emociones. 

Puedes hacer este ejercicio con cualquier otra emoción, con la qué tu prefieras. Escoge la emoción qué tu quieras sentir más: puede ser alegría, confianza, paz interior, bienestar. Recuerda qué la emoción es como un músculo. Sí cada día te empujas a sentir esa emoción, aunque sea 4 o 5 minutos. Poco a poco estarás creando esa conexión para qué sea más y más sencillo sentir eso que anhelas. Ejercita esa emoción para sentirla con mas frecuencia e intensidad.

3.4 La intensidad con la que sientas la emoción es un aspecto fundamental para controlar las emociones

La intensidad emocional es la clave. Al igual que en el gimnasio cuando entrenamos un músculo, cada vez que realizamos el ejercicio, tenemos que ir subiendo la intensidad de la emoción. Ir al máximo de lo que podemos sentir. En el gimnasio, cada vez que trabajamos un musculo o ponemos mas peso o hacemos mas repeticiones. Con este ejercicio, pasa exactamente lo mismo. Cada vez que lo hagamos, tenemos que intentar subir la intensidad emocional de lo que sentimos. Llegar la máximo de lo que podemos sentir. Sí haces este ejercicio y sientes un poquito de emoción, un poquito y ya está, no estás haciendo casi nada. En cambio sí te empujas hasta tu límite ahí sí qué estás haciendo mucho trabajo. Ahí sí qué estás creando ese músculo de sentir alegría, de sentir confianza, de sentir gratitud. 

4. Contacta conmigo y comienza a gestionar, manejar y controlar las emociones. 

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