Modifica tu diálogo interno negativo

¡Hablate bien a ti mismo y modifica tu diálogo interno negativo! El diálogo interno son las charlas y el parloteo que sostienes contigo mismo. Es una evidencia de cómo te tratas y te cuidas, ya que en funcion de cómo lo hagas, podrás tratarte bien o por el contrario sabotearte y hacerte daño. Te lo explico a continuación.

¿Cuántas veces has pensado en algo terrible o negativo que pudiera ocurrir en el futuro y que finalmente no ha acontecido? ¿No te ha pasado alguna vez que has estado pensando de forma incipiente en cosas negativas que pudieran ocurrir, dando énfasis a lo terrible y convenciéndote de que había muchas posibilidades de que pasara, provocándote mucho malestar y sufrimiento?

La media de tiempo que una persona dedica al día a hablarse a sí misma alcanza más de 10 horas diarias. Gran porcentaje de ese tiempo que uno habla consigo mismo, es despectivo y negativo. Hay que destacar que no siempre ese diálogo interno negativo es perjudicial, ya que en ocasiones nos protege de peligros reales del entorno, por ejemplo, cuando es de noche y vamos a pasar por una calle y comenzamos a decirnos que cuidado con esta calle ya que que puede resultar peligroso para nuestra integridad y salud… y automaticamente te situas, fisica y psicologicamente, en posicion de alerta y seguridad. Sin embargo, en otras muchas situaciones, el diálogo interno que mantenemos potencia y aumenta la ansiedad, el miedo, la rabia, la incapacidad personal ante retos y objetivos sin razón alguna- Por ello, es imprescindible ser consciente del mismo y saber cuestionarlo cuando nos limita y perjudica.

¡Hablate bien a ti mismo y modifica tu diálogo interno negativo!

Dedicamos muchísimas horas a hablarnos a nosotros mismos de forma negativa, perdiendo tiempo y energía, con pensamientos dañinos y catastrofistas que sólo nos generan desánimo, malestar, sufrimiento y desgaste en nuestra autoestima, bloqueándonos tanto emocional como conductualmente, haciendo que nos quedemos parados, sin reaccionar y, en consecuencia, nos sintamos mal.

El diálogo interno que mantienes contigo mismo programa y define el concepto que tienes de ti, del mundo y de tu entorno. Si te dices a ti mismo y que eres valioso e importante, esa afirmación influirá en ti y en tu vida de acuerdo a ese enunciado

Si lo que te dices a ti mismo te lo diria otra persona con esos mensajes e ideas tóxicas, ¿qué pensarías de ella? ¿Cómo te haría sentir?

Cuatro pasos para modificar el lenguaje interno negativo.

¡Hablate bien a ti mismo y modifica tu diálogo interno negativo!

Ser consciente del diálogo interno que mantienes contigo mismo.
¿Cuántos momentos y horas al día dedicas a hablarte a ti mismo? ¿En qué tono lo haces?
Tu diálogo interno es la forma en que tu mente subconsciente te comunica mensajes sobre ti, sobre la vida y sobre tu entorno.  El primer paso es ser consciente de ello y comenzar a darte cuenta de la influencia que tiene, en cómo te sientes y en todo lo que haces.

Analiza tu diálogo interno negativo y cuestiónalo.

¿Qué pensamientos te son más habituales y recurrentes? ¿Qué te dices de ti mismo cuando te ocurre algo que no te gusta? ¿Y cuándo te salen las cosas bien? ¿Predomina lo positivo o lo negativo? ¿Es tranquilizador o te dispara emocionalmente? ¿Te limita cuando intentas cumplir un objetivo o te anima a que lo hagas? ¿Te quita o te proporciona energía?

Cada vez que te des cuenta y detectes diálogo interno negativo dale la vuelta y ponlo en positivo.

Tanto las palabras que utilizas como el tono de voz con el que te hablas se pueden modificar. Una vez que tengas conciencia y hayas detectado qué diálogo interno quieres comenzar a modificar, empieza a hacerlo cambiando esos pensamientos por otros más positivos y sanos.

Por ejemplo:

•“Hoy ha sido un día horrible” lo puedes sustituir por “hoy no me ha salido todo como me hubiera gustado, pero también han ocurrido cosas bonitas y agradables como…”

•“No aguanto a esta persona” lo puedes modificar por “esta persona tiene sus cosas pero también es…” haciendo explícito lo positivo y las situaciones agradables que has vivido con ella.

En lugar de “ya está otra vez quejándose” puedes decirte: “todos tenemos un mal día.”

•“Nunca me sale bien” lo puedes sustituir por un “si lo vuelvo a intentar, seguro que terminaré lográndolo.”

•“Soy un desastre” lo puedes sustituir por un “no soy perfecto, pero también hago otras muchas cosas bien.”

Entrenamiento y práctica continuada.

Todo lo que merece la pena conllevaintentos, tiempo, esfuerzo y paciencia. Los errores son oportunidades para mejorar y aprender. No para machacarte y reforzar la idea de que no puedes y eres incapaz.

¡Hablate bien a ti mismo y modifica tu diálogo interno negativo!

¡Contacta conmigo y modifica tu diálogo interno negativo, aprendiendo a emplearlo a tu favor y no en tu contra!

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